Hola a todos pues aquí les dejo el primer capítulo de una nueva historia que estoy creando espero les agrade y comente jaja tomen en cuenta que todavía soy una principiante
pero les aseguro que iré mejorando jojo ¡disfrútenlo!

"ERRRATIA"
Capitulo 1
Ciudad de Utopía
En este universo hay miles de galaxias, miles de mundos, pero hay un mundo en especial en el que se va a basar nuestra historia, este mundo se llama "Erratia", este lugar tiene un medio muy parecido a la tierra, al igual que unos habitantes iguales a los humanos, pero también tiene sus grandes diferencias, la peculiaridad de este planeta es que no se divide por países ni siquiera estados, en este mundo solo hay ciudades que se encuentran muy distanciadas unas de las otras, cada ciudad es mas diferente que la anterior, aquí las cosas como la magia o los poderes en algunas ciudades es de lo mas común aprenderlos y utilizarlos cotidianamente, pero en otras no se les esta permitido utilizarlo si lo poseen o en ocasiones ni siquiera saben de su existencia.
Hay miles de secretos y culturas que se esconden tras las paredes de cada ciudad y tomaría una vida conocerlas todas, pero hay dos jóvenes viajeros que están dispuestos a cambiar eso, ellos se han planteado la meta de viajar por toda Erratia para conocer todas las ciudades, su cultura y sociedad, para que así al final de su viaje pudieran escribir un libro con todas las experiencias que vivieron en su viaje y así Erratia pudiera conocer mas sobre su propio mundo. El nombre de estos jóvenes son "Sheilinel Maguzter" una joven de 19 años, cabello muy largo y plateado, piel bronceada y ojos color miel y "Leiyon Mumeits" un joven de 22 años, de alta estatura, cabello corto y negro, piel acanelada y ojos grises.
Ahora ambos se encontraban viajando a través de un largo y tortuoso desierto, era de noche y el frío era insoportable, lo único que tenían par cubrirse era una especie de capa de color gris claro con mangas amplias y un gorro, que los abrigaba muy poco del frío, ellos dormían de día y viajaban de noche debido a que utilizaban las estrellas como puntos de referencia para saber en que posición se encontraban y hacia donde dirigirse.
-oye Sheili, será mejor que levantemos las tiendas, dentro de poco amanecerá y debemos descansar- dijo Leiyon a su amiga que se encontraba a lado suyo
-de acuerdo-le respondió Sheili, deteniendo su caminata y bajando una mochila que llevaba en su espalda
Unos minutos después, habían comenzado a sacar el material para levantar las tiendas, la luz del sol ya comenzaba a hacer acto de presencia, mientras que uno de los chicos ya comenzaba a tener problemas con la tienda debido al fuerte viento que empezaba a soplar.
-¡condenada cosa, estate quieta!-gritaba Leiyon a la manta que utilizaba para su tienda, mientras esta se movía para todos lados por la fuerza del viento
-ehh, ¿quieres que te ayude?- le dice la chica, con una cara estilo de vergüenza ajena
-¡no, yo puedo solo!-dijo y trato de clavar la manta al suelo
Sheili le dejo de insistir y se dio la vuelta para continuar con su propia tienda, un poco mas tarde ella ya había acabado de armarla, se dio la vuelta para ver como le iba a su amigo, pero este se encontraba aprisionado y amordazado con la manta y unas cuerdas, lo que izo que esta mostrara una expresión entre de sorpresa y cansancio.
Sheili caminando hacia su compañero, dejando escapar un suspiro-haa, ¿estas seguro que no quieres que te ayude?
-mifh... namfsh- decía Leiyon tratando de quitarse la manta de la boca y moviéndose cual lombriz
Por fin media hora mas tarde ambas tiendas estaban de pie, pero no precisamente gracias a Leiyon quien estaba sentado a lado de su tienda con la cabeza gacha y con sus dedos estaba asiendo círculos en el suelo, de forma depresiva.
-no es justo yo quería ayudar- se quejaba el moreno, con vos de niño chiquito
-no seas quejumbroso, si me hubieses ayudado me hubiera tardado todavía mas-le decía Sheili con tono de regaño
-nunca me dejas hacer nada-le respondió todavía mas deprimido
Ya habiendo discutido, ambos se estaban dirigiendo a sus respectivas tiendas, pero en cuanto se iban a meter, barios remolinos de arena los rodearon por completo, la arena se comenzaba a levantar de manera brusca, mientras que ellos trataban de cubrir sus rostros con sus brazos, de un momento a otro los remolinos se disiparon de un golpe dejando a la vista a unos hombre que al parecer cada uno estaba dentro de un remolino, sus vestimentas eran un tanto extrañas, consistían en un pantalón y un chaleco ambos de color hueso, unas botas extrañas de color blanco, unos guantes de cuero igualmente blancos que dejaba al descubierto sus dedos y una capa como las que ellos traían pero sin mangas y color beis.
-¡¿Quiénes son?! ¡¿y que asen por estos rumbos?!-pregunto de manera autoritaria uno de los hombres
Sheili y Leiyon se miraron entre ellos por unos segundos, para después volverse hacia el hombre que les había preguntado.
-es una cortesía muy común que primero el otro se presente antes de uno decir su nombre-le respondió Sheili con tono tranquilo y cruzada de brazos
-¿te crees muy valiente para responderme de esa manera?- le volvió a preguntar el mismo hombre
-de echo yo no le e respondida de una manera indecente, usted es el que lo a tomado de esa manera-respondió nuevamente con el mismo tono
-¿sabes?, cuando yo ago una pregunta exijo una respuesta clara y por su bien mas les vale que me den esa respuesta clara-les dice con tono molesto
-y si no ¿Qué?-le responde Leiyon con desafió
Con una sonrisa maliciosa y sacando una espada de su espalda-me alegra que preguntaras eso
El resto de los hombres que lo acompañaban hicieron lo mismo que este, los chicos hicieron una cara un poco sorprendida pero igualmente continuaban tranquilos.
-¿y bien? ¿me van a responder?-les dijo maliciosamente el mismo hombre
Sheili mandándole una mirada acusadora a Leiyon-Tsk, tenias que abrir tu bocota
-ehh?, pero si tu empezaste-le recriminaba el joven a su amiga
-si yo empecé, ¡pero es que acaso tú no sabes resolver discusiones de manera diplomática, sin usar tonos retadores!-lo empezó a regañar
-¿sabes que?, de ahora en adelante tu hablas y yo me quedo callado-le respondió un tanto indignado
-¡me importa muy poco su discusión!, ¡lo que me interesa saber es ¿Qué demonios asen aquí?!-nuevamente hablo el hombre pero ya con bastante enojo en su voz
-¡tu no te metas!-le respondieren los chicos al unísono y con tono molesto
-¡¡suficiente me harte!!-dijo al tiempo que se abalanzaba hacia los dos jóvenes que aun discutían
Sheili y Leiyon a pesar de que estaba peleando, notaron la presencia que se acercaba a ellos con intención de atacarlos, pero estos lo esquivaron dando un salto hacia tras, asiendo que el hombre derrapara los pies en el suelo.
-oye tranquilo no hay necesidad de llegar a golpes-le decía el azabache de manera despreocupada y con los brazos apoyados detrás de su cabeza
-¡mocoso arrogante, ahora veras! ¡¡Atáquenlos!!-grito el hombre señalando a los chicos con el dedo índice
Todos los hombres que los rodearan se abalanzaron hacia ellos con intención de matarlos, los muchachos se mandaron miradas cómplices para luego arrojar sus capas al viento, descubriendo seguidamente unas armas, Sheilinel había sacado dos dagas de un largo tamaño pero sin llegar al de una espada, mientras Leiyon descubrió un especie de hoz con dos guadañas una en cada punta del palo y una venda en medio de este, ambos tomaron posición de defensa. Los hombres comenzaron a pelear contra los chicos, ellos de una manera muy audaz esquivaban sus ataques y se los regresaban, ya sea con sus armas o a puño limpio, por fin unos minutos después todos habían caído a excepción del hombre que ordeno el ataque, Sheili y Leiyon guardaron sus armas y miraron seriamente al hombre.
-¿no te combino mucho hacer eso? ¿Verdad?-le dice Leiyon de forma burlona
-dinos ¿Cuál fue el motivo de que nos rodearan?, si nosotros únicamente estamos de paso-le dijo la chica de un modo serio
-maldición-se dijo para si el hombre, para luego desaparecer en un remolino de arena
En cuanto el remolino se vio disipado, ninguno de los hombres que habían noqueados se encontraban, ambos chicos se quedaron inmóviles por unos segundo, luego Sheili se dio la vuelta y comenzó a desarmar la tienda.
-¿se puede saber que ases?-le pregunto Leiyon de manera inquisidora
-¿Qué no se nota?, estoy recogiendo todo
-ehh?, ¿solo por que ese sujeto nos ataco, quieres escapar?-le recrimino
Poniéndose de pie. Mientras enrollaba una cuerda-no seas tonto, yo jamás escaparía de algo y esta no va a ser la excepción-volteando a ver directamente a su compañero-aquí hay algo extraño debemos averiguar que es
-¡¿y que hay de la ciudad de "Mecania"?!, se suponía que era nuestra siguiente ciudad por investigar-le dijo Leiyon de manera molesta
Sheili le agarro del cuello de su camisa bajándolo a su nivel-ponme atención, Don tarolaz, nuestro deber es averiguar todo sobre las ciudades de Erratia, ¿Qué te ase pensar, que no podría haber algo interesante detrás de este pequeño encuentro?, ¡piensa!, esos sujetos no salieron por gusto, muy seguramente hay una ciudad por aquí cerca-le dijo para luego soltarlo de la camisa
-¿y tu crees que realmente aya algo digno de ver en esa ciudad, si la encontramos?-le pregunta de manera ingenua
Sheili termino de guardar la tienda en su mochila seguidamente colocándola en su espalda e inmediatamente respondiéndole-eso mi querido Leiyon, es lo que vamos a averiguar
-¿y por donde se supone que vamos a buscar? Doña yo lo se todo y todo lo puedo Maguzter-le dice con tono de burla
Mirándolo enojada- vuelves a llamarme así y te quedas sin herencia-le amenaza y señala un pequeño camino apenas visible donde pareciera que hubiesen quitado arena-mira ahí esta tu respuesta
-mm?... ¿Qué es eso?-pregunta curioso
-ahh, ¿recuerda que se fueron en un especie de remolino?, bueno pues me imagino que como un remolino natural, se puede mover, solo que este a mayor velocidad y mientras va avanzando con el viento que provoca remueve arena, dejando como resultado este camino
-oh!, que inteligente-le dice con asombro, acompañado de una sonrisa
-cállate y empieza a caminar antes de que el viento cubra el rastro
-¡si mi capitán!-le dice con tono de burla, poniéndose en modo de firmes y con una mano en la frente, como saludo estilo militar
Ambos se fueron en la misma dirección que indicaba el pequeño camino, sin siquiera sospechar que desde otro lugar alguien los estaba observando.
En una habitación oscura, una silueta de un hombre con una especie de gabardina larga y un collar con un dije de cruz en el cuello se encontraba enfrente de una pequeña pileta con agua, en el que se podía apreciar la imagen de los chicos caminando por el desierto, de momento una puerta se abrió dejando colarse un poco de luz y saliendo detrás de la puerta un joven de apariencia de 17 años.
-señor nos informan que dos personas se dirigen acá, ¿Cuáles son sus ordenes?-dice el joven que se encontraba en la puerta
-dejen que se acerquen, ya después veré que ago-le respondió el hombre con una sonrisa maliciosa de medio lado
Los chicos continuaban caminado siguiendo el rastro del pequeño camino que cada ves se hacia menos visible y el calor que había no les ayudaba mucho para continuar, bueno al menos no a Leiyon.
-¿Cuánto falta?, ya me canse, tengo sueño, quiero dormir, tengo sed, ase mucho calor, ¿ya dije que me canse?-se quejaba Leiyon cual niño de kinder
-¡quieres dejar de quejarte! ¡me estas fastidiando!-le grito Sheili de manera molesta
-es que ya me canse y tengo sueño-le volvió a responder, asiendo un puchero
Sheila decidió pasar de largo los quejidos de su compañero para continuar caminando, mientras que Leiyon iba detrás de ella con la cabeza gacha y casi arrastrando los pies, sin darse cuenta este choco contra Sheili cayendo de espaldas al suelo.
-¿Por qué te detienes?- pregunto, empezándose a ponerse de pie
-creo que llegamos-le responde señalando una pequeña y humilde ciudad, con un imponente castillo asta el fondo de esta
-mmm... ¿que ciudad es esa?-le pregunta a su amiga, quien ya estaba revisando el mapa
-creo que es... "Utopía"-dijo sin mucho animo
-¿Utopía?, no había escuchado de esa ciudad
-es por que no es muy conocida, la ciudad no es muy importante que digamos-le respondió de manera tranquila y sin dejar de mirar la ciudad
-¿entonces que asemos aquí? si no es importante-pregunto con pesadez
-a eso iba tonto-le respondió serrando los ojos de manera pesada-a pesar de que no es muy importante es extremadamente poco lo que se sabe de esta ciudad y eso es una oportunidad para nosotros
-mmm... no se por que pero me esta gustando por donde va el asunto-respondió Leiyon con un poco mas de interés
-así es nosotros podremos ser los primeros en averiguar todo sobre esta pequeña ciudad olvidada, ¡¿estas de acuerdo con migo?!-dijo Sheili mientras agarraba a Leiyon de un brazo
Este la miro por unos segundos, para luego dejar escapar un suspiro y responderle de manera medio cansada- ahh, aun que te diga que no, vas a hacer tu santa voluntad ¿cierto?
-si-le respondió sin rodeos
-bien entonces ahorrémonos la pelea y vamos de una ves-dijo como ultimas palabras
Ambos se colocaron las gorras de sus capas y comenzaron a adentrarse en la ciudad, mientras iban caminado notaron que las casa estaban bastante desgastadas y varios de los vidrios estaban rotos, las únicas que se veían andando por las calles eran mujeres vestidas de una manera bastante humilde y con polvo en su ropa y rostro, Leiyon estaba tan distraído observando la ciudad que sin darse cuenta tropezó con una chica, de cabello entre negro y violeta, ojos azules y piel blanca, tirándola al suelo.
-eh?, disculpa no te vi-se disculpaba el azabache quitándose el gorro y ofreciéndole una mano para ayudarla a levantarse
La chica al ver el rostro de Leiyon izo un expresión entre de sorpresa y miedo, de inmediato se hinco e inclino su cuerpo hacia el suelo como cuando ves a un emperador.
-se lo ruego discúlpeme, no volverá a ocurrir, por favor no me castigue, le juro que seré mas cuidadosa-le decía la chica sin levantar el rostro
-eh?, oye tranquila no te are daño, solo fue un accidente, a cualquiera le pasa-le decía Leiyon tratando de calmarla
-¿por que crees que él te aria daño?-le pregunto Sheili de manera curiosa
-eh?, pues porque el es un hombre- le respondió la joven ya enderezándose
-¡¿Qué?! ¿solo por eso?, esta bien que los hombres sean unos brutos pero no es para temerles-dijo la chica de ojos miel con las manos en la cintura
-hey estoy aquí-le recrimino Leiyon
-¿es que acaso ustedes no saben nada?-les pregunto ya de pie y con tono de sorpresa en su voz
-¿sobre que?-pregunto el chico
-vengan con migo y les explicare-dijo la chica comenzando a caminar
Momentos más tarde los dos se encontraban en la casa de la chica, quien les estaba sirviendo un poco de agua en unos vasos pequeños y los colocaba enfrente de la mesa en la que estaban sentados.
-aquí tienen, perdonen pero es lo único que puedo ofrecerles-le decía la joven de manera apenada-por cierto mi nombre es Karume
-je,je, descuida con eso vasta y yo soy Sheilinel Maguzter y el sujeto que esta a lado de mi bebiendo su agua como desesperado se llama Leiyon Mumeits-le respondió Sheili con gentileza-ahora si, ¿podrías explicarnos la razón por la cual les temen a los hombres?
-pues verán, en esta ciudad tenemos un gobernante, un sujeto cruel y despiadado que trata a las mujeres como si fueran simples esclavas, el nombre de este sujeto es Necruz
-¡¿este que se a creído?! ¡¿Quién le dio el derecho de tratar así a las mujeres?!, eso es inaudito, ¡condenado machista!-gritaba Sheili de forma desquiciada
-no le hagas caso, dime ¿desde cuando lo tienen de gobernante?-pregunto Leiyon con tono tranquilo, mientras volvía a tomar agua
-desde ase 150 años-respondió Karume con pesadez
Escupiendo el agua en la cara de Sheili-pufff... ¡¿Cuánto?!
-si tiene ese tiempo de gobernante, a de tener la apariencia de un anciano-le dijo Sheili mientras se trataba de secar la cara con sus manos, con una expresión un tanto asqueada
-de hecho-comenzó a hablar Karume mientras tenia los ojos cerrados- el tiene la apariencia de un joven de 25 años
-¿se opero o que?-pregunto de forma burlona el pelinegro
-no, el usa un hechizo especial para mantener su juventud, pero por desgracia ninguna de las mujeres de la ciudad sabemos en que consiste ese hechizo, lo único que sabemos de eso es que tiene que ver con la mujer que escoge cada tres años -comento Karume con un poco de nostalgia en la voz
-¿escoge una mujer? ¿y para que?-pregunto de nueva cuenta el azabache
-pues lo desconocemos-le respondió sin muchos rodeos
-mmm... ¿y escoge cualquier mujer?-esta ves fue la cabello plateado quien interrogo
-no, tiene que tener ciertas características, debe ser entre la edad de 17 y 20 años, perdone pero es la única regla que conozco para las que son escogidas
-comprendo ¿y las chicas que escogen regresan?-volvió a preguntar Leiyon
-no-respondió rápidamente, con tono melancólico y agachando la cabeza-y por desgracia para nosotras el día de la selección es en dos días
-eso significa que dentro de dos días escogerán a una chica ¿cierto?-dijo Sheili con seriedad
-así es, es por eso que todas nos encontramos bastante preocupadas-decía Karume mientras se ponía de pie y se dirigía a la ventana-en la selección pasada escogieron a mi prima Yashel, intente impedirlo pero fue en vano-tapo su rostro con sus manos, cubriendo las dolidas lagrimas que brotaban de sus ojos
Los chicos se mantuvieron callados por unos minutos, por fin Sheili después de haber pensado unos momentos se puso de pie y se coloco a lado de Karume, colocando su mano en su hombro, provocando que esta volteara a verla.
-descuida nosotros nos encargaremos de todo-le dijo Sheili con una sonrisa
-¿Qué?, ¿pero como?-le pregunto Karume casi sin poder creerlo
-tu tranquila déjalo todo en nuestras manos, se exactamente que hacer-le volvió a responder mientras se señalaba así misma con el dedo pulgar
Ya más tardes ambos chicos se encontraban hablando dentro de una habitación que les había ofrecido Karume en el segundo piso de la casa.
-¡no tengo ni la menor idea de que hacer!-le decía Sheili a su amigo, mientras que se arrojaba encima de la colchoneta que había en el suelo
-eso te pasa por bocona-la regañaba su compañero el cual se encontraba encima de otra colchoneta, al tiempo que leía un libro que había sacado de su mochila
-no me ayudas Leiyon-le decía con una mirada amenazante y seguidamente se enderezaba- ¿sabes?, lo mas probable es que las chicas que escogen son para un especie de sacrificio, ahhh esto no puede ser, ¡tenemos que hacer algo!
-mira, primero lo primero-comenzó a decir, mientras cerraba su libro-hay que averiguar todo lo que se pueda sobre el tal Necruz, también debemos de investigar que tipos de criterios usan para escoger al "sacrificio" como tu dices
-¿y eso para que?-pregunto ella extrañada
-¿y yo soy el menso?, es para tener una idea mas clara de para que quiere utilizar a la chica-le respondió con un tono de obviedad
-comprendo, solo tengo una duda ¿Cómo se supone que vamos a averiguar todo eso?-pregunto de forma inquisidora
-a pues...
Leiyon no pudo terminar la frase ya que se empezaron a escuchar unos ruidos que provenían de la calle, ambos se asomaron por la ventana para ver que era lo que ocurría, grande fue su sorpresa al ver a unos sujetos que llevaban a varias mujeres maniatadas. En un momento de descuido una de las mujeres tropezó, uno de los sujetos se acerco a ella con una expresión fría en su rostro.
-¡levántate!-le ordeno el hombre
La chica intento levantarse pero debido a que por alguna razón se encontraba muy débil volvió a caer al suelo.
-¡¿Qué no me has escuchado?!, ¡¡he dicho levántate!!-le volvió a gritar y en ese instante levanto la espada que tenia en la mano con intención de hacerle daño a la mujer
La mujer al saber lo que le esperaba cerro fuerte mente los ojos para esperar el golpe, en cuanto el hombre estuvo a unos centímetros de tocar la espalda de la joven, la espada de este salio volando por los cielos y al caer termino clavándose en el suelo, el hombre se quedo por unos momentos observando su espada clavada para después volverse de nueva cuenta a la mujer y darse cuenta de que ya no estaba, levanto la vista hacia el frente, notando la presencia de Sheili quien estaba cargando a la chica.
-¡¿Cómo te atreves a intentar hacerle daño?!, es imperdonable tratar a alguien de esa manera-le acusaba Sheili con una mirada gélida
-¿que? ¿acaso te molesta?-comenzó el hombre con un tono bastante burlón-son solo mujeres-agarrando del cabello a otra de las chicas que estaba atada-ellas existen únicamente para seguir nuestras ordenes-tirando a la chica al suelo de manera brusca-son solo simples instrumentos-comenzó a sacar un cuchillo de su bota, nuevamente se acerco a la chica que estaba en el suelo, para volverla a tomar del cabello y levantarla de un golpe-una mas o una menos es igual-levanto la mano con el cuchillo asiendo pose de querer apuñalarla.
-¡DETENTE!-grito Sheili mientras bajaba a la joven y le quitaba las cuerdas, par luego volver a encarar al hombre, pero estabas con una mirada llena de desprecio-¡te lo advierto!, si te atreves a hacerle daño, ¡te matare sin consideración!-le dijo con un tono bastante amenazante al tiempo en que caminaba asía él
-¿que me mataras?-nuevamente empezó con tono burlón y volteándose hacia los que lo acompañaban-¡escucharon eso chicos!, la niña me va a matar, jajaja-al terminar su burla se echo a reír junto con sus compañeros
-Tsk-fu lo único que expreso Sheili antes de sacar las dagas que traía en la parte de atrás de su cadera, para luego abalanzarse sobre el hombre a una gran velocidad, atravesándole el hombro derecho y con una patada arrojándolo metros atrás, asiendo que este soltara al chica y ella la sostuviera con un brazo.
De inmediato los otros desenvainaron sus espadas y rodearon a Sheili, seguidamente intentaron atacarla, pero en cuanto dieron el primer paso un especie de laso de luz los atrapo arrojándolos metros atrás, Sheili al ver eso mostró una sonrisa de medio lado y de inmediato se volteo hacia la ventana de donde ella había salido y ahí estaba Leiyon con las manos entrelazadas y el dedo medio e índice de ambas manos se encontraba levantado, el estaba con los ojos cerrados y un aura de luz azul, como la de los lasos que atraparon a los sujetos, le rodeaba todo el cuerpo, pasaron unos segundos y Leiyon bajo las manos y el aura comenzó a desaparecer, al instante abrió las ojos y le dirijio una sonrisa a su compañera.
-¡ya era hora!, por un momento creí que me ibas a dejar hacer todo yo sola-le comenzó a reclamar a su amigo con tono fingido de enojo
-¿que? ¿y dejarte toda la diversión a ti?, ni pensarlo-dijo mientras saltaba de la ventana y caía a lado de ella-no seria divertido si solo observo
-dirás "no podré lucirme si solo observo"-le dijo en un tono burlón
-cof, cof, no se de que hablas, si yo nunca me luzco-le respondió con fingido orgullo
-si aja-le dijo Sheili en tono sarcástico
-¡malditos mocosos! ¡¿que se han creído?!, ¡nadie le ase eso al líder de un pelotón!, ¡ELIMINENLOS!-dijo dirigiéndose al resto de los hombres que apenas se estaban volviendo a poner de pie
-mmm... será mejor que te bayas, si no saldrás herida-le dijo Sheili a la chica que había rescatado ase unos momentos, Leiyon le quito las cuerdas y ella salio corriendo en la dirección contraria a ellos y nuevamente los hombre se comenzaron a acercar a ellos
-bien mi querida Sheili tu ya te luciste ahora me toca a mí-dijo Leiyon mientras volvía a adaptar la misma posición con las manos
-sabia que nada mas era para lucirte, bien has lo que quieras yo no me meto-dijo, para luego recargarse en la pared que tenia mas cercana
A Leiyon nuevamente lo comenzó a rodear un aura de luz pero esta ves de un color arena, de un momento a otro la tierra comenzó a temblar de manera brusca, comenzaron a abrirse grietas en el suelo, los hombres que se acercaban a ellos por el estruendo comenzaron a perder el equilibrio, de momento los pies de los hombres quedaron atrapados en la tierra debido a las grietas que se habían formado, ninguno de ellos se podía liberar todos estaban muy bien aprisionados.
-ja, ja ¡¿Qué tal?!-dijo Leiyon a Sheili, de forma animada
-mm... hiciste mucho escándalo para solo hacer eso, eres un exhibicionista-le decía mientras continuaba recargada en la pared, con los brazos cruzados, los ojos cerrados y con tono de represalia
-ash, para ti todo lo que hago esta mal-se quejaba, con la cabeza gacha y voz triste
-es que si vas a hacer algo, empiézalo bien y ¡termínalo! bien-le dijo con obviedad en su voz
-¿a que te refieres con eso?-pregunto Leiyon sin entender muy bien
-ahh, tengo que enseñarte todo-dijo con molestia mientras que se enderezaba y adaptaba con sus manos una posición diferente a la de Leiyon, ella con sus dedos izo la figura de un triangulo, un aura gris la comenzó a rodear, mientras que su pelo parecía estar levitando, pasaron unos segundos y todos los hombre incluyendo el "líder", comenzaron a levitar por los aires-mira ¡así! Es como uno acaba bien-le dijo a Leiyon para luego, colocar de un golpe sus brazos al frente de ella sin quitar la posición de manos, tras ese movimiento los hombres salieron volando, estrellándose con una casa unas cuadras atrás, al ver eso Sheili izo una sonrisa de medio lado a modo de satisfacción y victoria.
-hum, presumida-le dijo Leiyon, cruzándose de brazos y volteando la cara en la dirección opuesta a su compañera
Mientras tanto, en la misma habitación oscura, la misma silueta seguía observando atento la imagen de los chicos, que mostraba la pileta frente a él, de nueva cuenta una sonrisa maliciosa adorno sus labios.
-quiero que los vigilen de cerca, pero no los ataquen-dijo el sujeto a un guardia que se encontraba tras el
-si señor como usted diga-afirmo el guardia, antes de salir de la habitación
-esto será interesante -se dijo así mismo mientras volteaba a ver la pileta, pero esta ves su mirada se quedo clavada únicamente en Sheilinel-tal vez y esa chica me pueda servir mas, que cualquiera de las que hay en esta ciudad, solo es cuestión... de deshacerme del chico-dijo al tiempo que tocaba el agua para difuminar la imagen de Leiyon
Continuara...